11 de diciembre de 2013

TEXTURAS

Una de las cosas que más me gusta del barro, es la cantidad de posibilidades que nos ofrece.

Empecé a hacer piezas de cerámica incluso antes de terminar mis estudios de Diseño y Patronaje, y mucho antes de saber que terminaría dedicándome a ello. 
De hecho, para el desfile de fin de curso, yo tenía diseñada una colección de ropa muy hippie y, cuando aún me faltaba casi toda por hacer, me lié con las piezas de bisutería, empezando con pequeñas pruebas en barro, y me gustó tanto que, unos días antes del desfile, tenía un montón de preciosos collares listos para la pasarela y casi ninguna prenda de vestir! (jajaja). Recuerdo ver a mi madre preocupada porque veía que no llegaba a tiempo! Y también recuerdo que las modelos que desfilaron, quedaron muy impactadas con los collares y me preguntaron si podían comprarlos. Yo, que era tan joven y me quedaba todo por aprender, quitaba importancia, o mérito, al asunto, contestando que sólo eran cuentas de barro mal montadas, y que sólo las había hecho para esa ocasión... (Tampoco creáis que he espabilado tanto en esto! Jajaja. Puñetera timidez!!!)
Tras el desfile, cuando recogimos toda la parafernalia allí montada, mis collares de barro habían desaparecido y nunca supimos qué fue de ellos...
Hay que ver, para qué cantidad de anécdotas da una vida entera...

Pero bueno, éste no es el tema que nos ocupa! A lo que iba es a lo mucho que me atrajo este material desde el primer día en que lo probé. 
Al barro se le puede dar el estilo que tú quieras! Lo vimos en diseños totalmente étnicos, lo veremos en breve con un aire muy vintage, y hoy os lo voy a enseñar de otra manera. Hoy nos vamos a detener en las texturas. En el juego de relieves en las piezas. En los distintos efectos que podemos lograr.
Y es que, con pequeñas "herramientas" fáciles de encontrar por casa, como un tenedor, un palillo o un cepillo de dientes de esos que te regalan en los hoteles, no aptos para encías sensibles, podemos trabajar el barro, consiguiendo acabados realmente sorprendentes. 




Como veis, se pueden lograr piezas que parecen sacadas de la propia naturaleza, tipo piedras, semillas o frutos secos.
Con el barro podemos jugar a imitar cualquier estilo o forma!
Por supuesto, el color también es parte importante en este "juego".
Hay que saber dar a cada pieza el efecto deseado, utilizando degradados si es preciso, colores muy compactos o pinturas más aguadas, dependiendo de lo que busquemos; pequeños toques de color muy contrastado, imitando esas "imperfecciones" que hacen que cada pieza sea única... En fin, esto ya es cuestión de practicar, de experimentar y de saber qué estilo vamos a dar a nuestros diseños.

Hoy nos hemos querido aproximar a la naturaleza, ayer hacíamos dibujos sobre las cuentas de los collares, muy pronto, como ya he dicho, veremos una colección absolutamente vintage... Y siempre, hasta el día en que me retire, seguiré trabajando e indagando en el apasionante mundo del BARRO...





























Estad muy atentos, porque en la próxima entrada veremos algunas de estas piezas en un montaje muy diferente... Os encantará!

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