5 de junio de 2013

MONTAJE DE LAS PIEZAS DEL MAR

Si os perdisteis el post de ayer, es fundamental que lo veáis para entender lo que os voy a contar hoy.

Dicho esto, comenzamos con el montaje de las piezas encontradas en la orilla del mar.

Espero que con las fotos y las explicaciones, podáis entender más o menos, esta forma sencilla de montar collares u otras piezas de bisutería. Pero lo que me gustaría es que, con estas nociones básicas, os lancéis a investigar vosotros mismos. 
No se trata de que realicéis los diseños que aquí veréis, sino de que pongáis todos vuestros materiales sobre una mesa, y empecéis a jugar con ellos, haciendo pruebas, mezclando colores, texturas, cuentas, cordones..., y en definitiva, dando rienda suelta a vuestra imaginación.

Lo bueno de este tipo de bisutería es que admite todo tipo de "imperfecciones", como nudos mejor o peor hechos, telas deshilachadas, dejar trozos de cuerdas sueltos, piezas desordenadas, etc. Todo vale!! Por lo que, si nunca has hecho un collar, éste es el momento!

Os lo explico mejor con unas cuantas fotos y varios trucos, y luego lo aplicáis a vuestros materiales.


En el primer collar que os muestro, hemos usado las tiras de tela que veíamos ayer:


Como podéis ver, unas piezas van más separadas que otras y queda genial.
Nunca me ha gustado demasiado la simetría en mis diseños, y mucho menos en este tipo de collar.

Si las tiras de tela que tenéis no son suficientemente largas, podéis ir haciendo empalmes, dejando los nudos vistos, como en la foto de abajo. Le da otro toque decorativo y original al collar.








Misma técnica para esta otra pieza:


En este caso, hemos utilizado piedras, y sólo hemos puesto cinco, para que el collar no resulte muy pesado. Con tres también queda perfecto. 





Ahora vamos a ver una pieza sencillísima de hacer, y os voy a dar una idea para que después la desarrolléis en vuestros diseños:


Como veis, son sólo tres conchas de mar, que van anudadas como los collares anteriores, con la diferencia de que en éste, hemos metido estas piezas metálicas entre una concha y otra.
Estas piezas las tenía por el taller y no serán fáciles de encontrar, pero seguro que en tiendas de abalorios encontráis algo similar.
Para practicar con los niños, podéis usar macarrones, por ejemplo. A ellos les divierte mucho ese tipo de mezclas.



Si damos la vuelta al collar, apreciamos mejor los nudos.



Y ahora que tenemos el collar del revés, qué tal si introducimos algo nuevo, convirtiéndolo en "dos collares en uno"? Lo vemos.
Sólo necesitamos un cordoncito fino, que vamos a cortar en tres trozos de aproximadamente 20cm cada uno, y también, tres cuentas del material que más os guste.
Como muestro en las siguientes fotos, se trata de introducir estos cordones en cada nudo del collar.
Yo he cogido rafia, porque me gusta mucho esa mezcla de materiales. Y aunque lo voy a hacer con una aguja, si no tenéis una a mano, también lo podéis hacer sin ella, dejando los nudos un poquito sueltos, y apretándolos una vez que estén metidos estos cordoncitos. Lo vemos y lo entenderéis mejor:








Una vez que tenemos la rafia colocada, metemos una bola y hacemos un nudo para que no se escape:






Repetimos la misma operación en las tres conchas, y nos queda este "otro" collar:


Las tres bolas que yo he cogido son iguales y son de madera, pero aquí también podéis innovar, probando con otros materiales, incluso metiendo otras conchas más pequeñitas, o usando tres cuentas totalmente diferentes.





Para los próximos collares, os refresco la memoria con algo que también veíamos ayer.
Os expliqué este tipo de montaje, y hoy lo he complicado un poquito más, introduciendo otro tipo de cuentas.
Como veis en esta primera foto, si las piezas son bonitas, también queda genial un montaje sencillo y limpio.





Pero la mezcla de materiales y el toque personal que le demos, hará que estas piezas sean mucho más especiales.









Ahora complicamos un poco la cosa, realizando un collar a base de tiras muy cortas, de diferentes colores y tipos de seda.
Es lo que os decía al principio, que quedan muy bien los empalmes con nudos vistos, y nos da la posibilidad de lograr piezas mucho más elaboradas y llamativas.








Y por último, os muestro una serie de piezas realizadas con piedras, cuyos montajes son muy sencillos de hacer, y os pueden dar muchas ideas.


















Creo que con estas nociones básicas, podréis empezar a hacer vuestros propios diseños este verano.
Insisto en que no es necesaria una técnica perfecta. Se trata de pasarlo bien desarrollando la creatividad.
Prueba con todo tipo de materiales, con más nudos, con menos; convierte tus piezas en pulseras, collares, cinturones.... En definitiva, saca el artista que llevas dentro, crea algo por ti mismo, y comprobarás la gran satisfacción que da!


Quiero dejar claro que este post no es un tutorial. Es una forma de animaros a ir despiertos por la vida. A que os fijéis en los pequeños detalles. Tanto en las maravillas que nos regala la naturaleza, como en las cosas que se hacen con cariño. ¡¡A que saboreéis cada momento, y a que arriesguéis sin miedo!!
¡¡¡Probad cosas nuevas, no pongáis límite a vuestra imaginación, y os sorprenderá vuestra capacidad de crear emociones!!!


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