3 de junio de 2013

LA MAGIA DEL SUR


Una de las cosas que más me inspiran en la vida, es el mar.

Su inmensidad, su fuerza, su belleza, su calma o su bravura; su gama infinita de azules, verdes y grisáceos. Su brisa, su olor, su ruido...

El mar es vida.

He conocido bastantes playas, de diferentes mares y océanos. Aguas turquesas y cristalinas. Mares densos e imponentes... Pero ninguna playa como las de Cádiz han tenido tanto poder sobre mí... No sé si son las más bonitas (aunque son maravillosas), pero sí son las más mágicas para mí.

Nada es comparable a lo que siento cuando contemplo sus puestas de sol de septiembre. Nada me hace sentir tan en otro mundo. En uno mejor que éste.
Y cuando la vida te regala esos momentos, te das cuenta de que sólo por eso merece la pena vivir.




Allí uno logra olvidarse de todo. Desconectar, cargarse de energía, dejar a un lado los problemas....

Y seguramente, mi mente creativa es donde menos descansa. Pero no importa. Porque aunque allí consigo eliminar de mi pensamiento todo aquello que me perturba, el mar de Cádiz es tan inspirador, que miles de ideas surgen solas; brotan a toda velocidad de la nada, como si mi cabeza fuera una noche intensa de San Lorenzo, en la que todo es fugaz, brillante y mágico.
Allí me siento viva! Porque no hay nada más descorazonador, que la creatividad dormida..., o muerta. Y allí, mi inspiración llega a su grado máximo...

Me encanta esa sensación de paz que a pesar de todo me produce esa especie de éxtasis, cuando me siento frente al mar, cuaderno en mano, e intento ordenar pausadamente toda esa revolución de ideas y proyectos que centellean dentro de mí, y me descubro sonriendo, y dando gracias a la vida por formar parte de ella.

No tiene precio...






Cuando estoy allí hago pocas cosas, la verdad. O muchas, según se mire.
Pero hay dos actividades que realizo a diario. Una: capturar todas las imágenes que puedo con mi cámara, y dos: dar largos paseos por la orilla del mar, en busca de pequeños tesoros.


Mi pasión por la fotografía ha ido a más con los años. Siempre me ha gustado, pero ahora me llena y me divierte tanto, que estaría todo el día buscando rincones, paisajes o momentos que inmortalizar.












































En las playas de Cádiz, cualquier instante tiene una fotografía para enmarcar. El mar tiene tanta vida, y la alegría de sus gentes se percibe de tal forma en el ambiente, que sólo con un "clic", logras proyectar en una imagen todas las buenas vibraciones que allí se respiran...

Y es que al lado del mar, la vida se ve de otra manera...






En cuanto a mi segunda actividad preferida, buscar tesoros en la orilla del mar, tengo mucho que contaros. Y por eso os emplazo a mañana.




Prefiero dosificar y que saboreéis bien estas entradas, para que entendáis mejor cómo es el mundo de LAMARRIED: simple y profundo al mismo tiempo, y en permanente búsqueda de la esencia de las cosas...








Me gustan las cosas y las personas sencillas, porque normalmente, la autenticidad nace de la humildad y la sencillez...






(Para mi amigo del alma. En una playa del Sur...)






4 comentarios:

  1. ¡¡PRECIOSO¡¡ . Te felicito "mi rubi".

    ResponderEliminar
  2. Impresionante la entrada de hoy!! Has conseguido que quiera ponerme a hacer la maleta y salir pitando para Cádiz.

    Eres un diamante en bruto, además de tus fantásticas piezas de bisutería, también escribes bien y haces unas fotos de autentica profesional....q fotos las de hoy...

    Tú sí que eres auténtica!!!

    Firmado: Tu fan incondicional

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muchas gracias por tu comentario!!! Me alegro de que te haya gustado!! Un besazo

      Eliminar