11 de junio de 2013

DE TRES VUELTAS

La pieza que os muestro hoy es especialmente favorecedora.

Se trata de un collar de tres vueltas, con 27 cuentas de cerámica en total, que al ser planas, quedan muy pegadas a la piel, lo que le da un aire más ligero y sutil que si tuvieran más relieve.

La fila más corta queda muy pegada al cuello, y las otras caen en cascada. Esto da al collar un movimiento que provoca cierto desorden, y que a mí particularmente me encanta. Por eso también juego con el tamaño de las cuentas, mezclando grandes y pequeñas, y huyendo así del aspecto más estático de otros de mis collares.

Las cuentas se pueden pintar de todos los colores, y van montadas con hilo de lino natural que, en estos collares concretos, adquiere el mismo protagonismo que la cerámica.

Os dejo varios ejemplos con un colorido muy veraniego:




































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